El VIII Informe FOESSA Aragón constata que la exclusión social se enquista en una sociedad cada vez más desvinculada

 

 

Más de la mitad de la población aragonesa en exclusión viven situaciones de vivienda ineducada o insegura

 

2 de julio de 2019

 

Informe FOESSA

 

El Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Aragón, que se ha presentado hoy en Zaragoza es, en palabras de Guillermo Fernández, “un relato del momento de incertidumbre en el que nos encontramos y una mirada a nuestra cohesión social para analizar cómo vivimos y reaccionamos ante la gran recesión, cómo estamos enfocando la salida y cuáles son las consecuencias de la crisis en la poscrisis en Aragón”.

 

En la elaboración del Informe FOESSA han participado un equipo de investigación formado por 125 investigadores de 30 universidades y 13 organizaciones de acción e investigación. El trabajo de campo se ha desarrollado con el apoyo de más  de 350 encuestadores profesionales en toda España, que han llamado, en el caso de Aragón a 653 puertas, recogiendo la información de 1.722 personas, donde se han sentado durante más de una hora para conocer a fondo su situación.

 

¿Qué está sucediendo en nuestra comunidad autónoma?

Los resultados del Informe confirman que Aragón mejora sus niveles de integración y sus índices económicos y de desigualdad, pero se crónifica la exclusión severa en un territorio envejecido y disperso. 105.000 aragoneses se encuentran en situación de exclusión social severa (el 8% de la población) y 22.000 hogares en situación de pobreza severa, lo que supone 62.000 personas.

No obstante la investigación trae una buena noticia, protagonizada por esa sociedad integrada, que representa aquellas personas que no tienen dificultades, que llevan una vida digna en términos materiales. En Aragón se pasa de un 44% de integración plena al 53% entre los años 2013 y 2018. El 20% más rico multiplicaba sus ingresos un 4,4% en 2008 y un 4,5% en 2017.

La tendencia dicotómica de Aragón durante la recuperación, en la que conviven una mejora nítida en los niveles de integración y en los índices económicos, aparejados a una reducción de la desigualdad, pero que al mismo tiempo presenta un crecimiento de la exclusión severa, que no siente los efectos de la recuperación y, de hecho, agrava sus condiciones de vida, produciéndose un proceso de acumulación de dificultades en la parte más crítica de la exclusión severa.+

El territorio aragonés está marcado por otras dicotomías que son clave para entender esta realidad: el importante envejecimiento de la población y su dispersión en el territorio.


Respecto a la vivienda

Más de la mitad de población aragonesa en exclusión viven situaciones de vivienda inadecuada o insegura. El 18% de la población aragonesa presenta dificultades en materia de vivienda y entre la población en exclusión social el porcentaje asciende al 62,1%.

El 12,8% de los aragoneses presentan situaciones de vivienda inadecuada y el 1,9% de vivienda insegura. Entre la población en exclusión el problema de vivienda inadecuada y el 8,9% de vivienda insegura.

El 8.4% de la población se ha visto obligada a reducir sus gastos en suministros y el 6% se ha visto sin dinero suficiente para afrontar el pago de gastos relacionados con la vivienda.

  • 16.000 hogares tienen deficiencias graves en la construcción
  • 23.000 hogares sufren situaciones de insalubridad.
  • 22.000 hogares presentan situaciones de hacinamiento.

Pese a que en Aragón presenta unos datos mejores respeto al conjunto de España en materia de vivienda (siendo este un factor clave en la dignidad de las personas y los hogares), la realidad en nuestra comunidad es que la mitad de las personas en exclusión habitan en viviendas inadecuadas o inseguras.

 

El empleo como factor de integración

La mayores tasas de pobreza y exclusión se siguen concentrando en el colectivo de personas desempleadas, así el Informe constata que el 31,9% de las personas desempleadas en Aragón se encuentran en el espacio de exclusión y el 18,8% en pobreza severa. Los datos demuestran que no contar con un empleo multiplica por dos el riesgo de caer en situación de exclusión o pobreza severa.

La ausencia de empleo no es la única característica que empuja a situaciones de exclusión y pobreza, ya que la vulnerabilidad se encuentra cada vez más entre aquellas personas y hogares que están trabajando, por lo que podríamos decir que contar con un empleo ha dejado de ser sinónimo de integración y bienestar. Los datos reflejan que el 14,1% de la población que está trabajando en nuestra Comunidad Autónoma de Aragón se encuentra en situación de exclusión y el 2,1€ se encuentran en condiciones de pobreza severa.

El empleo como factor clave en un proceso de recuperación económica, que apuesta todo por la creación de puestos de trabajo, se sustenta bajo un sistema sumamente frágil, donde la jornada parcial indeseada y la temporalidad son otros de los grandes motivos que arrastran a la población activa a este tipo de situaciones. El actual mercado de trabajo está imponiendo el discurso de que el éxito final reside en la consideración del empleo como un privilegio y no como un derecho. La precariedad laboral se ha convertido ya en una forma de vida de forma estructural en nuestra sociedad.

  • El 43,2% de las personas que trabajan a jornada parcial en Aragón no lo hacen voluntariamente.
  • 21.000 hogares en Aragón (49.000 personas) tienen a todos sus miembros activos desempleados.
  • El 54,9% de los hogares en situación de exclusión social están sustentados p9or una persona ocupada en el mercado laboral

Distribución de la exclusión
Tres de cada cuatro personas que sustentan hogares aragoneses en exclusión son de nacionalidad española y 1 de cada 2 trabajan. No obstante el mayor riesgo de exclusión lo sufren personas en paro, menores de 30 años, sin estudios o extranjeros.

  • La personas sustentadora de los hogares en exclusión en Aragón es española e un 74,7% y está ocupada en un 54,9%
  • Desde el 2013 a 2018 la exclusión se ha reducido sólo en un 1,6% y en 29.000 personas.
  • En Aragón los hogares que registran tasas de exclusión más elevadas son aquellos cuya persona sustentadora principal tiene menos de 30 años (22,3%), carece de estudios (19,6%) o es extranjero comunitario (27,5%) o extracomunitario (38%)

La distribución de la exclusión social en Aragón, sigue la tendencia de las grandes cifras de la población total en nuestra Comunidad (mayor porcentaje de españoles y personas ocupadas). Por ello la falta de empleo y la nacionalidad extrajera son factores de mayor riesgo, pero a nivel de distribución se impone las realidades más habituales en nuestro territorio.

Lo más significativo es que ante la realidad de la exclusión todos los perfiles no son iguales, y que hay más probabilidad de caer en  la exclusión si coinciden en las personas sustentadoras del hogar algunas características como su edad, nivel de estudios, su ocupación o su nacionalidad.


Participación social y políticas públicas.

La ciudadanía sigue apoyando el Estado de bienestar como mecanismo de protección social, así la población aragonesa en un 51,3% considera que debería garantizarse unos ingresos mínimos para aquellas personas en situación de necesidad. Así 9 de cada 10 aragoneses optaría por tener más prestaciones y servicios sociales pagando más impuestos. El 84,4% de la población de Aragón optaría por tener más prestaciones a cambio de una mayor carga fiscal, siendo el 84,9% los que consideran que hay que destinar a los servicios sociales más dinero público que en la actualidad.

Por su parte uno de cada cinco aragoneses no participa ni política ni socialmente de forma activa en la construcción de un espacio común. El 20,5% de la población (casi 270.000 personas) o no quieren o no pueden participar en el ámbito político a través de elecciones ni en la esfera social, a través de entidades sociales.
 

 

 

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