Cáritas Internationalis hace un balance de las luces y sombras de la COP 23 celebrada en Bonn del 6 al 17 de noviembre

 

 

22 de noviembre de 2017

 

Cáritas Internationalis, que ha participado en la 23ª Sesión de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP23) celebrada en Bonn del 6 al 17 de noviembre, ha hecho público un comunicado en la que hace un balance de las luces y sombras sobre el resultado de las sesiones.

Señala, en primer lugar, el hecho significativo de que esta haya sido la primera COP presidida por un pequeño Estado insular, la isla de Fiyi en Oceanía, una de las áreas del mundo que más están sufriendo los impactos del cambio climático.

La confederación internacional de Cáritas estuvo representada por una delegación de miembros procedentes de Europa, África y Oceanía. Tomando como base la encíclica Laudato Si', que apela a adoptar un enfoque global del cuidado del medio ambiente que integre también la preocupación por los pobres, los representantes de Cáritas aportaron a lo largo de las sesiones sus puntos de vista, experiencias y mensajes.


Agricultura
Después de tensos debates entre los países en desarrollo y los desarrollados, los Estados participantes en la COP23 acordaron una decisión conjunta en el ámbito de la agricultura. En los dos últimos años, las organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Cáritas, habían venido solicitando la adopción de un programa de trabajo al respecto. Por ese motivo, Cáritas Internationalis acoge con satisfacción esta decisión, dada la urgencia causada por la inseguridad alimentaria en el mundo.

Si bien con la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, todos los países acordaron erradicar el hambre para el 2030, el último informe de la ONU sobre el estado de la inseguridad alimentaria en el mundo explica claramente que el cambio climático nos lleva en la dirección equivocada: por primera vez en 10 años el número de personas que padecen inseguridad alimentaria está aumentando y el cambio climático es una de las causas principales.

Ya era hora de que los países acordaran abordar el problema de forma explícita y consistente. Cáritas espera que esta decisión permita garantizar el derecho a una alimentación adecuada para los más pobres, promover una transición agrícola basada en la agroecología y abordar los recortes en las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por la agricultura industrial.


Diálogo de Talanoa                                                  
La decisión adoptada en París fijó la convocatoria, en 2018, de un "diálogo de facilitación" entre los Estados Parte con objeto de evaluar los esfuerzos colectivos realizados para avanzar hacia la contención del calentamiento global en 2° C por encima de los niveles preindustriales y para mejorar los compromisos a nivel nacional. Basado en las culturas del Pacífico, ese diálogo se denomina ahora Talanoa, un término que se refiere a un enfoque tradicional para entablar un diálogo inclusivo y transparente con el propósito de compartir experiencias, generar confianza y promover un entendimiento común orientado a la toma de decisiones para el bien común.

La COP23 ha acordado los términos del diálogo de Talanoa sobre el cambio climático, que tendrá lugar antes de la COP24 de 2018 y que será promovido conjuntamente por la presidencia compartida de Fiyi y Polonia de la COP24. Además de recabar información sobre los últimos informes científicos (el del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático se refiere a un escenario de 1.5° C de calentamiento global), el diálogo de Talanoa supone la oportunidad de llevar la mesa de debate, de una manera genuina, las voces de los pobres y de los grupos afectados, y de las comunidades rurales e insulares vulnerables, en particular las mujeres.

Cáritas está preparada para tomar parte en este diálogo, asegurar la presencia de esas voces y abogar por la transformación que se necesita urgentemente para abordar el cambio climático --la "conversión ecológica" propuesta por la encíclica Laudato Si´-- e impulsar una acción responsable a nivel político.


Derechos humanos
En lo que supone un avance con relación a años anteriores, esta COP ha mostrado una cantidad impresionante de eventos sobre los efectos del cambio climático en los derechos humanos. Esto revela una fuerte toma de conciencia y de interés por la acción política, que se debe al liderazgo ejercido por la presidencia de Fiyi de la COP23.

La adopción del primer Plan de Acción de Género es un avance notable. Este Plan prevé actividades dirigidas a desarrollar políticas y programas climáticos que respondan a la situación específica de las mujeres. Hace explícito el vínculo entre igualdad, derechos humanos y transición justa. La forma en cómo se llevará a cabo será, sin embargo, una cuestión de metodología que exigirá que los países liberen los fondos necesarios.

Por otra parte, la puesta en funcionamiento de la “Plataforma de Comunidades Locales y Pueblos Indígenas” es un primer paso hacia el reconocimiento de la sabiduría indígena. Esta decisión es importante para respaldar los principios definidos por las propias organizaciones de los pueblos indígenas, incluida la necesidad de participar en pie de igualdad con los Estados Parte.


Financiación y transparencia
Cáritas Internationalis muestra su decepción de que en la primera COP del Pacífico, y ante los crecientes fenómenos meteorológicos extremos y el aumento continuo de las emisiones, los resultados sobre pérdidas y daños, y financiación muestren una fuerte desconexión entre el apoyo brindado y la realidad del impacto climático. Urge un mayor compromiso en el campo de las pérdidas y daños. La necesidad de compensar a las comunidades y a los más vulnerables por las pérdidas que afrontan actualmente por las crisis relacionadas con el clima debe ser tenida en cuenta en cualquier negociación futura.

Agradecemos, al mismo tiempo, que se aborde una perspectiva de derechos humanos que las partes no deben descuidar en futuras negociaciones sobre mitigación: el sufrimiento de aquellos que pierden sus medios de subsistencia debido a desastres relacionados con el clima depende cada vez más del acceso a servicios de ayuda y del apoyo estatal o de las organizaciones humanitarias. Al mismo tiempo, su dignidad, como uno de los principales derechos humanos universales, se vulnera día a día al permitir que el cambio climático destruya no solo su entorno sino también las redes informales de solidaridad.

En las migraciones forzadas a menudo se combinan crisis violentas sobre recursos limitados con otras amenazas. El cambio climático refuerza estas crisis de muchas maneras y en muchos lugares en todo el mundo. La inacción ante el Acuerdo de París negará la oportunidad y el derecho de quienes tuvieron que abandonar sus hogares para ponerse a salvo de la manera más digna.

Inspirados por esta visión, las organizaciones católicas continuarán trabajando juntas en las futuras COP para avanzar en una visión compartida de justicia y ecología integral.


Valoración de Cáritas Española
Cáritas Española, que participa de manera intensa y activa en el trabajo de la confederación internacional de Cáritas en el campo de la justicia climática, comparte su decepción por los pobres resultados que la Cumbre de Bonn ha alcanzado en cuanto a los compromisos de financiación de los países del Norte, que son muy limitados para poder afrontar en toda su dimensión los retos que plantea el cambio climático en las comunidades más vulnerables.

Cáritas Española confía en que la COP de 2018 aborde con valentía estos dos temas, que son cruciales para avanzar en los objetivos de justicia climática. Para ello es necesario que tanto España como el conjunto de la UE lideren un papel más ambicioso, sobre todo en un momento en el que en nuestro país la Ley de Cambio climático está en elaboración y la UE está comenzando a debatir tanto su presupuesto para el nuevo período a partir de 2021.

 

 

 

Cáritas Diocesana de Huesca - Calle Ricafort 5 - 22002 Huesca - Teléfono 974223179 - Fax 974228173

 

Mapa - Callejero - Aviso legalTrabajamos por la justicia