El voluntariado de Cáritas

 

 

22 de septiembre de 2017

 

Las personas que de forma voluntaria, solidaria y gratuita aportan su actividad y compromiso con Cáritas constituyen un elemento esencial de su identidad porque Cáritas es, ante todo, una organización de voluntariado, el cual está presente en todos los proyectos y en todos los niveles de la organización, desde la dirección de la entidad hasta el más mínimo proyecto, desde la toma de decisiones hasta el ensobrado o distribución de materiales. Los profesionales y personal contratado son un complemento necesario para la continuidad, profesionalidad y calidad técnica de la actividad de Cáritas, los cuales, aunque su labor sea remunerada, se entregan con espíritu voluntario; no obstante, el peso de la organización y su razón de ser se encuentra en el voluntariado, a través del cual Cáritas realiza su misión esencial de servir de cauce de expresión del amor preferencial de toda la comunidad cristiana por los más necesitados.

Los motivos que impulsan a una persona a colaborar con Cáritas pueden ser muy variados, desde simples razones de ocupación de tiempo libre o de sentirse útil, razones de solidaridad y compromiso con los más desfavorecidos, hasta razones de verdadero amor a Dios y al prójimo. Sin embargo, el voluntario de Cáritas se ha de caracterizar fundamentalmente por ser:

      - Un voluntariado comprometido que cree en el cambio social hacia una sociedad más justa y comunitaria en el amor.

      -Un voluntariado capaz de organizarse y participar desde respuestas colectivas y comunitarias frente al individualismo preponderante.

      - Un voluntariado coherente desde la acción realizada y que, desde ahí, crece como persona y como cristiano.

      - Un voluntariado que plasma, a través de su participación, unos valores como la solidaridad, la gratuidad, la igualdad...

      - Un voluntariado con disponibilidad para la acción y para la formación, superando la barrera de la buena voluntad y promoviendo una acción de calidad.

      - Un voluntariado en proceso que, con motivaciones muy diferentes, se va haciendo día a día para ir alcanzando progresivamente la plenitud del amor a Dios y al hermano.

En una sociedad, como la nuestra,  competitiva, interesada, hedonista, insolidaria e individualista, los voluntarios de Cáritas, por no tener otra motivación en su trabajo más que el respeto y el amor a sus semejantes, suponen un grito profético a favor de la fraternidad y de la solidaridad que transforme la sociedad humana con la implantación de una cultura de amor fraternal entre todos.

Son unos 530 los voluntarios que colaboran con Cáritas Diocesana de Huesca, desde unas horas a todos los días laborables, según las disponibilidades y capacidades de cada uno. En torno a doscientas personas, organizadas en catorce grupos parroquiales, participan en su parroquia en la ayuda de personas que lo necesitan. El resto, más de trescientas personas, colaboran directamente en las distintas actividades que organiza y desarrolla la entidad para asistir a las personas vulnerables, como son la acogida y atención de las que piden ayuda a Cáritas, la impartición de clases y labores de promoción personal, el acompañamiento de personas excluidas en las tareas formativas de los talleres y en su inserción social y laboral, la gestión de las tiendas, la atención de las personas sin hogar, la animación y sensibilización de la sociedad con los problemas de la pobreza, la dirección y administración y otros muchos.

 

 

 

Cáritas Diocesana de Huesca - Calle Ricafort 5 - 22002 Huesca - Teléfono 974223179 - Fax 974228173

 

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