Manifiesto: Iglesia por el Trabajo Decente

 

 

7 de octubre de 2016

 

"No hay peor pobreza material que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo". "El desempleo juvenil, la informalidad y la falta de derechos laborales no son inevitables, son resultado de una previa opción social, de un sistema económico que pone los beneficios por encima de la persona".  Son algunas de las palabras del Papa Francisco sobre el trabajo y su centralidad para la vida de las personas. De manera reiterada nos lo recuerda el Papa.

En Aragón, esa dignidad herida toma rostro en los casi 99.500 parados, con tasas más altas para las mujeres, los jóvenes y las personas de nacionalidad extranjera, y en los 28.900 hogares con todos sus miembros activos en paro. Una falta de trabajo que se agrava por la escasa cobertura de las prestaciones por desempleo (49,5%), el aumento de la contratación temporal y la jornada a tiempo parcial, especialmente entre las mujeres, y que mayoritariamente es no deseada. La gravedad se hace más patente por el fracaso escolar, con su influencia negativa a la hora de encontrar un empleo. A esas condiciones de empleo negativo cabe añadir una realidad salarial preocupante, marcada por la precariedad y la desigualdad, cuyo crecimiento contribuye negativamente a un trabajo decente, como la desigualdad de género medio, un 25% inferior para las mujeres. Esta situación, unida a unas pensiones en deterioro, explica una tasa de riesgo de pobreza del 23%. (Datos EPA, 2º trimestre y Inaem, julio 2016)

Es, por tanto, ineludible poner en primera línea de las agendas de nuestras organizaciones la necesidad de un trabajo decente para todas las personas. Debe estar en la agenda política, en las agendas de las entidades sociales y empresariales y en nuestras agendas personales. Y también en las propuestas de nuestra Iglesia.

Con esta finalidad, representantes de organizaciones de inspiración católica y de congregaciones religiosas, se reunieron en Roma los días 29 y 30 de abril de 2014 con las autoridades de la Santa Sede y los líderes de la Organización Internacional del Trabajo, con el objetivo de colocar explícitamente el "trabajo decente para todas las personas" entre los objetivos de desarrollo sostenible en la agenda post-2015. Estos representantes elaboraron una declaración que, hoy, organizaciones católicas en España queremos ratificar y hacer nuestra.

Para nuestras entidades, promover y crear un entorno propicio al trabajo decente es esencial para enfrentar los desafíos actuales de creciente injusticia social y desigualdad, reforzando al mismo tiempo la dignidad humana y contribuyendo al bien común.

En efecto, no podemos dejar sin respuesta el sufrimiento humano resultante tanto de estructuras injustas como del egoísmo de las personas que da lugar a formas de trabajo precario o mal remunerado, del tráfico de seres humanos y de trabajo forzado, de variadas formas de desempleo juvenil y de migración forzada.

En España, en Europa y en todo el mundo, el acceso a un trabajo decente debe ser una meta prioritaria de las políticas públicas y de las organizaciones sociales, empresariales y sindicales. Es necesaria la articulación de políticas en España, en la Unión Europea y en el ámbito de Naciones Unidas de cara a la consecución de este objetivo. Es urgente la formulación y puesta en práctica de un nuevo conjunto de objetivos de desarrollo internacionales, junto con unas condiciones de ayuda y unas políticas económicas.

Afirmamos con el Papa Francisco que "nuestro sueño vuela más alto. No hablamos solo de asegurar a todos la comida, o un "decoroso sustento", sino de que tengan "prosperidad sin exceptuar bien alguno". Esto implica educación, acceso al cuidado de la salud y especialmente trabajo, porque en el trabajo libre, creativo, participativo y solidario, el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida" (EG 192).

España y Aragón no son ajenos a la creciente injusticia social, a la creciente desigualdad y a tasas de desempleo muy superiores a la media europea. Por esto, nos comprometemos a trabajar con las distintas organizaciones que promueven el trabajo decente:

  • Apoyando y difundiendo eventos relacionados con la defensa del trabajo decente en España y en el mundo.
  • Visibilizando y denunciando en los diferentes medios de comunicación la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la pérdida de derechos laborales y sociales que esto supone.
 

 

 

Cáritas Diocesana de Huesca - Calle Ricafort 5 - 22002 Huesca - Teléfono 974223179 - Fax 974228173

 

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